Comer en un mundo distópico

‘Children of Men’ (D. Alfonso Cuarón, 2006)

El mundo que habito es aquel donde prolifera el racismo, un cambio climático que agobia, ataques terroristas que no tienen sentido, fronteras cerradas, la crisis de refugiados que no parece tener fin, el inicio y fin de la guerra se conectan y aquí desde hace veinte años no existe un nuevo nacimiento, es un mundo infértil, una carrera contra el tiempo y la extinción de la humanidad parece inevitable. ¿Qué harías tú si de pronto la única mujer embarazada que se sepa en años aparece en tu camino? ¿Arriesgarías cualquier cosa con tal de preservar a la especie? Justo esa es la premisa de la que parte ‘Children of Men’ (D. Alfonso Cuarón, 2006) que analizada bajo la óptica inicial de este texto parece un presagio de lo que está pasando aquí y ahora. Más allá de lo que podamos analizar con la cuestiones geopolíticas lo interesante resulta el predicamento en el que nos veríamos si existiera una ola masiva de personas infértiles (una historia con tintes similares es propuesta por José Saramago en ‘Ensayo sobre la ceguera’ donde una epidemia de ceguera hunde al mundo en dicha condición).

 ¿Qué tipo de medidas tomaríamos? ¿Lo llamaríamos una epidemia? ¿Lo consideraríamos un caso para vacunarse? Parece que no estamos tan lejos de empezar a plantearnos estos predicamentos y es que las estadísticas son claras, en la actualidad entre un quince o veinte por ciento de mujeres tienen problemas de fertilidad. Si bien no sólo es un problema que sólo compete a las mujeres, la proporción actual afecta más a las mujeres. Existen distintos causantes asociados a la infertilidad (aunque, como muchos de los fenómenos biológicos, aún estamos lejos de entender el porqué ocurre) que de manera general se podrían dividir en: intrínsecos y extrínsecos. A nivel intrínseco pueden existir, defectos genéticos, malformaciones en el aparato reproductor, desregulación hormonal, por citar algunos ejemplos y los extrínsecos pueden ser la contaminación, el estilo de vida, la alimentación.

 Y justo en la alimentación es donde quiero enfocar este breve texto. Desde hace tiempo tenemos campañas que versan sobre el cuidado de la alimentación y no es para menos, nuestro país ocupa el primer lugar en obesidad y sobrepeso, consecuencia del sistema que impera y la industrialización desmedida de la comida junto a elementos genéticos que nos dejan en desventaja a la hora de comer, de ahí que las instituciones encargadas de nuestra salud empiecen por tratar de llamar nuestra atención sobre cuidarnos. Pero entonces ¿Dónde existe una relación entre la maternidad y el inadecuado manejo de la alimentación? Estudios actuales demuestran que el sobrepeso es una de las causas fundamentales en el desarrollo de síndrome poliquístico que además repercute en la implantación y desarrollo de un embrión.

El contraste con las estadísticas.

La población actual tiene una prevalencia de siete por cada diez individuos con sobrepeso y los problemas de fertilidad como mencionábamos ocurren en dos de cada diez personas, lo cual es altísimo si lo comparamos con problemas de salud como las enfermedades neurodegenerativas donde la prevalencia mundial es de tan sólo el 1% (un porcentaje que sigue siendo alto). De ahí la importancia de hacer consciencia sobre dos problemáticas que están latentes en nuestra vida. Por una parte tenemos una crisis sobre el mal manejo de nuestra dieta y por otra, la infertilidad se manifiesta cada vez más. De seguir con las tendencias actuales sobre nuestra mala dieta, los factores ambientales que disminuyen nuestra calidad de vida (ya tenemos muchos autos, por ejemplo), el agitado ritmo de vida que llevamos, no esperemos que la premisa de la película de Cuarón no se cumpla: un mundo donde un bebé llega cada veinte años.

“La respuesta quizá está ahí, en comer rico (nadie dice que nos privemos de esas viandas del buffet) y tomar otros aires, bajarse del auto, respirar la ciudad, tomar la bicicleta, dar largos paseos con las mascotas y nuestros hijos; tomarle una perspectiva distinta a lo que rutinariamente ejecutamos puede ser la manera de seguir como especie y que duremos más, además nuestra única casa que es la tierra también lo agradecerá.”
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Mtra. Marisol Navarrete
Mtra. Marisol Navarrete
Nutrición clínica y lactancia
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