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La infertilidad secundaria.

Es una creencia común la de que si ya pudieron ser padres en una ocasión, entonces ya no tienen problemas de infertilidad y por ese lado todo irá bien.

Pero no siempre es así, la infertilidad secundaria la cual padecen las parejas que han podido quedar embarazadas al menos una vez, pero que al momento de buscar un nuevo hijo no pueden, está presente en un porcentaje alto de parejas que acuden a las clínicas de fertilidad.

Para que un paciente padezca infertilidad primaria o secundaria, las causas suelen ser las mismas, pero en el caso de la infertilidad secundaria, estas causas son de aparición más reciente:

  • Desde el último embarazo algún miembro de la pareja sufrió un proceso infeccioso.

  • Hubo cambios de estilos de vida que le hicieron aumentar de peso o desmejorar la calidad de su alimentación.

  • Si pasaron muchos años desde su último embarazo, la calidad ovocitaria podría haber disminuido o el semen podría no estar saludable.

  • Anormalidades espermáticas y problemas asociados a la eyaculación podrían producir infertilidad secundaria.

  • Endometriosis.

  • Presencia de fibromas o pólipos en el útero.

La infertilidad secundaria genera sentimientos encontrados en las parejas que la padecen. Cuando descubren que quieren embarazarse y no lo consiguen, puede pasar que vivan periodos de negación, que no cuenten con el apoyo familiar o que la familia y/o amigos no consideren este evento un problema, porque al final, ya tienes uno o dos o más hijos. En ocasiones pueden sentirse juzgados, incluso habrá quien les haga sentir que no valoran a los hijos que tienen.

Por esto es importante que como pareja consideren todas las ventajas y desventajas de la decisión de buscar otro hijo, para que puedan facilitar una explicación a los familiares y amigos que ustedes consideran importantes, a la vez que les hagan saber lo significativo que es el apoyo familiar y de los amigos para el proceso que inician.

La infertilidad secundaria puede llegar a ser muy frustrante, sobre todo porque ya han vivido la maternidad/paternidad, saben lo que significa, lo que conlleva y no desean dejar pasar la oportunidad de vivirlo de nuevo con otro ser. El conversar en pareja, encontrar espacios para expresar libremente los sentimientos, puede ayudar a manejar esta situación tan estresante. La terapia con un especialista en el área y los grupos de apoyo, han resultado ser adecuados para la mayoría de las parejas que pasan por momentos como este.

Con respecto a los otros hijos, dependiendo de la edad que tengan, ser honestos y explicarles lo que ocurre. Los niños suelen ser muy empáticos, esta explicación les hará entender los cambios de humor de sus padres, a la vez que les abrirá una puerta para poder expresar su opinión al respecto y ver el problema desde otra perspectiva puede ser relajante.

Al final, la infertilidad es una enfermedad que tiene cura, lo importante es tener paciencia y el equipo médico apropiado. Eso y un ambiente que les brinde apoyo como pareja y como familia para que puedan considerar todas las opciones existentes, y así tomar las decisiones más adecuadas para el grupo familiar que ambos iniciaron.

Cuida tu salud, cuida tu cuerpo y consulta siempre a tu especialista.

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